Cómo gestionar la incertidumbre mientras esperas el acceso a la universidad

¿Has hecho la preinscripción en la universidad y te encuentras nervioso/a, impaciente y desconcentrado/a?

¿No paras de darle vueltas a sí habrás elegido bien o a qué pasará si no te admiten en tu primera opción? 

Lo que te sucede es habitual. Y es que la mente se puede volver “machacona” en situaciones de tensión y se encarga de recordarte tus preocupaciones una y otra vez.

Vas del pasado al futuro muchas veces a lo largo del día, pensando en lo que deberías haber hecho o previendo lo que sucederá, mientras tanto no disfrutas de tu vida presente.

¿Cómo parar estos pensamientos?

Lamentablemente no puedes pararlos, “todo a lo que te resistes, persiste” Carl Jung.  La buena noticia es que puedes ponerlos a raya y dejarlos aparcados mientras planificas tu futuro. Toma nota de estos consejos para conseguirlo:

  1. Respira profundo e imagina que tus pensamientos son algo externo a ti. Obsérvalos uno tras otro sin juzgar u opinar sobre ellos, como si contaras ovejas para dormirte.
  2. Escribe cuáles son tus opciones si no te admiten en el grado y universidad que quieres y ponlas en orden de preferencia. Apunta los pros y los contras de cada opción y piensa con cuál te sentirás más satisfecho/a.
  3. Pon en marcha las acciones que sean necesarias antes de que se publiquen los resultados de admisión. Al valorar planes alternativos es posible que surja alguna acción: gestionar una reserva en una universidad privada, en un instituto de formación profesional, apuntarte a un curso…
  4. Olvídate del tema. Si has seguido los pasos anteriores, ya no tienes asuntos pendientes. Relájate hasta que se publiquen las listas de admitidos. Llegado el momento podrás celebrar o por el contrario procesar la noticia, volver a tu lista y valorar cuál es el siguiente paso.
  5. Recuerda que siempre que vengan los pensamientos a tu mente puedes aplicar el consejo 1.

¿Cómo gestionar las emociones durante la espera?

En esta etapa puede que sientas miedo, preocupación, enfado, tristeza o cualquier otra emoción o sentimiento.

Al igual que con los pensamientos, es importante que intentes ver tus emociones como algo externoEs necesario que experimentes y no reprimas tus emociones, tampoco permitas que se apoderen de ti y te invadan de forma continua. Estos consejos te ayudarán a gestionarlas:

  • Identifica el sentimiento o emoción, verbalízalo.
  • Toma distancia, escribe acerca de lo que te sucede. También puedes dibujar, cantar, esculpir, en definitiva, aquello que más te ayude como medio de expresión.
  • Pregúntate, ¿qué hay detrás de esa emoción? ¿cuál es su intención o propósito? La respuesta te dará información valiosa sobre tu situación. Y si no llega en ese momento, no te preocupes, una pregunta nunca se queda sin respuesta.

Pase lo que pase siempre hay soluciones alternativas. Si luego te das cuenta de que no has tomado la decisión más acertada, puedes redirigir el rumbo, es parte de la vida.

<< A veces, equivocarse significa simplemente equivocarse. Pero si no estás preparado para equivocarte, nunca se te ocurrirá nada original >> Ken Robinson 

Y si lo necesitas siempre puedes buscar la ayuda de un amigo, familiar, psicólogo, coach

¿Y cómo estás afrontando tú la espera? 

Comparte este artículo si crees que puede ayudar a alguien más o déjanos un comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Facebook
LinkedIn
WhatsApp

Más artículos