La familia ejerce una fuerte influencia en la elección de estudios. Puede desempeñar un importante papel de acompañamiento ante las dudas, miedos e incertidumbre y un apoyo para que los jóvenes exploren oportunidades que les ayuden a encontrar “lo suyo”. Pero su influencia no siempre es percibida de esta forma.
De hecho, la etapa de elección de estudios puede estar llena de emociones y sentimientos encontrados para ti y también para tu familia y esta montaña rusa de emociones (miedos, incertidumbre, expectación…) a veces no es fácil de procesar.
Eres parte de un sistema familiar al que estás vinculado para siempre y que influye de forma directa o indirecta en cómo eres. Cualquier acción o cambio en alguno de sus miembros repercute en todo el sistema. Imagina que lanzas una pequeña piedra en un gran lago, todas las moléculas de agua lo perciben aunque sea ligeramente.
Y es que a veces la influencia de la familia puede ser muy sutil y actuar de forma inconsciente sin que apenas te des cuenta. Por ese motivo la familia debe estar atenta a lo que proyecta y los jóvenes a lo que están observando en su familia y que puede “nublar” su decisión.
La actitud de la familia ante el trabajo
La forma en que tu familia transmite su pasión por el trabajo o la desmotivación y los reproches que observas y escuchas a diario sobre su profesión, pueden ejercer una influencia sobre ti y tu elección.
Por ello es importante que seas consciente de que cada persona es diferente, tu familia vivió su vida y sus circunstancias en un entorno muy distinto al tuyo. Así que, lo que observes ya sea positivo o negativo no tiene porque repetirse en tu vida.
Es común que a veces tiendas a identificarte con personas o grupos que poseen cualidades que valoras y que busques modelos y referentes en otros. Lo importante es no atribuirse estas características como si fueran propias, mira hacia adentro y descubre lo que realmente eres y te apasiona.
La tradición familiar
Existen familias que tienen un nombre o reputación en un área o profesión y los hijos/as pueden sentir cierta presión por seguir su mismo camino o creer que de ellos/as depende que con su generación se acabe o continúe un negocio familiar.
Si es tu caso, piensa qué es lo que quieres, lo que te motiva, en tus intereses, habilidades, fortalezas y pasiones. No te acerques a una profesión por tradición familiar o porque el estatus y los contactos te puedan garantizar el éxito. Tampoco te alejes de ello por un simple afán de irte al lado contrario y diferenciarte de tu familia. No renuncies a ser tú mismo/a y a ejercer tu vocación.
El deseo frustrado de tu familia
“A veces los padres mandan mensajes casi subliminales, casi imperceptibles que van conduciendo al hijo a cumplir sin darse cuenta ese decreto de YO NO PUDE HACERLO, HAZLO TÚ POR MÍ”
Martha Alicia Chávez
En ocasiones, sin querer, el sueño no cumplido de un familiar puede impulsarte a estudiar un grado o ciclo formativo. Puede darse también con una habilidad o talento que hubiesen deseado tener y que anhelan ver hecho realidad en sus hijos.
Por eso es importante que al elegir seas consciente de si hay algún deseo de complacencia o de aprobación por parte de tu familia. Conecta con lo que deseas para ti en lugar de pensar en lo que otras personas quieren de ti.
Tu propio proceso de individualización
Cuando pasas de la adolescencia a la edad adulta atraviesas un proceso de individualización o de separación de tu familia.
En esta etapa de preparación previa a la independencia necesitas:
- Explorar.
- Descubrir quién eres.
- Ser autónomo/a.
- Saber qué tan diferente eres de tu familia.
- Desarrollar tus propios pensamientos y sentimientos.
- Tomar decisiones.
- Encontrar tus valores.
De hecho, en esta fase suele ser habitual desafiar lo que es importante para tu familia y hacer lo contrario. Ten en cuenta que lo que te sucede es temporal, forma parte de tu proceso de maduración y te ayuda a crecer.
Y es que este proceso puede convertirse en otra interferencia a la hora de elegir, así que estate atento/a.
El proceso de elección es continuo. Empieza por las optativas, la modalidad de bachillerato, la formación profesional vs. la universidad, el grado o el ciclo superior, la especialización… Por ello es importante que mires hacia adentro, sepas dónde estás y a dónde quieres dirigirte en cada momento.
Y si cuentas con el acompañamiento de tu familia puede ser un proceso enriquecedor para ambas partes.
¿Y tú? ¿Cómo percibes que está influyendo tu familia en tu elección?
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