Elegir estudios no es tarea fácil. Tu decisión en gran parte puede verse influenciada por un entorno cargado de opiniones y mensajes directos o subliminales que actúan como distractores y pueden llevarte a tomar decisiones poco acertadas o que no tienen que ver contigo. Ser consciente de cuáles son estos factores te ayudará a estar atento/a para controlar la influencia que pueden ejercer sobre ti.
1) El futuro está en las carreras STEM
Existe una necesidad por parte de las empresas para que los jóvenes se motiven a realizar estudios en la rama de las STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas). Los mensajes que indican que son grados con garantía de futuro, que producen talentos muy solicitados y mano de obra, pasan ante tus ojos y pueden llegar a influenciarte.
¿Y qué pasa si en el fondo no te llaman la atención este tipo de estudios?
La clave está en conocerte y luego explorar cómo encaja lo que hay dentro de ti con lo que la sociedad necesita y no al revés, ver qué necesitan las empresas y forzar un interés por el hecho de que exista una demanda.
«Existe un 39,1 % de abandono del grado en la rama de Ingeniería y Arquitectura». Informe de datos y cifras 2020.
Ni que decir tiene, que si el campo de las STEM te apasiona y además destacas en materias relacionadas, estás ante una oportunidad en la que se conjugan talento+pasión+lo que el mercado laboral necesita.
2) Estudios con salidas
Un clásico muy ligado con el punto anterior. Buscar los grados que tienen más salidas y elegir uno que no te desagrade o escoger por descarte.
Es común que estés preocupado/a por que el estudio que elijas te garantice salidas. Si bien es necesario ampliar un poco el panorama.
Hay mucha incertidumbre con relación al mercado laboral futuro que está en constante cambio, los grados que están en boga hoy pueden no estarlo dentro de unos años.
En el mercado laboral será imprescindible la formación continua. Por eso es importante estudiar una carrera que te motive a mantenerte actualizado/a en tu campo, abrirte a otras áreas o crear algo nuevo y emprender en torno a ello. Por lo que tu gran aliado será el conocimiento que tienes de ti mismo/a.
Además, la globalización y el teletrabajo facilitan el acceso al mercado laboral de otros países y probablemente lo que te apasiona y dónde eres talentoso/a tendrá cabida en algún lugar.
3) Influencia de los medios
La influencia de los medios es muy sutil y por ello a veces más “peligrosa” porque actúa en tu inconsciente sin que te des cuenta. Estereotipos de “vidas exitosas”, basadas en factores extrínsecos como el dinero, la imagen física, la fama y el estatus están a la orden del día y pueden despistarte y actuar como objetos relucientes que quieras alcanzar.
Ni hablar de los foros. Es importante filtrar este tipo de información, puedes revisarla pero no obsesionarte leyéndolos ya que te generarán más dudas que respuestas. Si quieres buscar opiniones fuera habla directamente con profesionales o estudiantes que se dediquen o estudien lo que te interesa, puedes acceder a ellos a través de amigos o familiares. Busca fuentes fiables.
Los factores externos siempre estarán presentes para deslumbrarte. Por ello cuando empiezas a explorar lo que quieres estudiar es importante que mires primero hacia adentro y busques lo que te motiva, apasiona y en lo que destacas y en ese momento ya estarás en disposición de mirar hacia afuera y definir si lo que ves encaja con lo que eres y quieres ser.
¿Y tú? ¿Te has sentido influenciado por alguno de estos factores?
No te pierdas el próximo artículo que tratará sobre la influencia de la familia en la elección de estudios.
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